Archive for junio 2013

Las cadenas se soltaron.


Escuche el mensaje aquí.
Por Marco Marin Parra.
Basado en Hechos 16:25-34.

A través de todo el libro de Hechos, Lucas hace hincapié en que nada puede detener El Evangelio de Cristo llevado por creyentes fieles. En Filipos intervino Dios, y Pablo y Silas fueron liberados por un terremoto. Eso dio por resultado, un avance mayor del Evangelio como lo demuestra la salvación del carcelero y su familia.

Los perseguidores se proponían desanimar a los predicadores del Evangelio, pero aquí los vemos animados y gozosos.

Después de azotes que les habían propinado, y en la incómoda postura a que el cepo les obligaba a recostarse con las espaldas llagadas, suponía esperar que se quejasen y gimiesen, sin saber además lo que iban a hacer con ellos al día siguiente. Pero los vemos (V. 25) a media noche orando y cantando himnos a Dios; no era hora ni lugar de oración, pero en cualquier sitio y a cualquiera hora, se puede orar y adorar a Dios en espíritu y en verdad. Si, como dice Santiago 5:13: ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? cante alabanzas.


Aquí tenemos a Pablo y Silas bajo aflicción y orando, pero también alegres y cantando alabanzas. Lucas hace notar el detalle de que los presos les escuchaban, lo cual indica que cantaban lo bastante alto para que sus voces se oyesen a través de las recias paredes de los calabozos. Así eran de alguna manera, preparados para el milagro que Dios mostró a todos, al hacer que se abrieran todas las puertas de la cárcel (V. 26).

Dios animó más todavía a sus siervos con un repentino y milagroso terremoto que sacudió los cimientos de la cárcel. El Señor estaba en este fenómeno, y mostraba su ira por las indignidades cometidas con sus siervos; y no sólo se abrieron todas las puertas, sino que las cadenas de todos se soltaron.

Los perseguidores se oponían para el avance del Evangelio, pero ahora resultaba que el propio carcelero, que tan mal había tratado a Pablo y Silas en cumplimiento de las órdenes que había recibido de sus superiores, se convertía al Evangelio, haciéndose siervo de Cristo.

Como buen romano, y aunque no tenía ninguna culpa en la apertura de la cárcel, se quería suicidar (V. 27), ya que daba por hecho que todos los presos habían huido. Él no podía ver el interior de la prisión, pues estaba oscuro y era medianoche; pero Pablo pudo ver bien, sobre el fondo de la relativa claridad exterior, el gesto del carcelero al desenvainar la espada, pues en todo caso, sabía que sería ejecutado; por lo que se apresuró a gritarle (V. 28): "No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí".

¿Por qué no se escaparon los demás presos, o al menos algunos?

Sin duda, Dios mostró Su poder atándoles el alma, tanto como lo había mostrado desatándoles los pies. Vemos ahora la reacción del carcelero tras el grito de Pablo. El miedo que antes tenía hasta inducirle al suicidio, ahora le llevaba, bajo la acción de gracia, a temblar por su alma (V.29) "y se postró a los pies de Pablo y Silas". No pudo acudir mejor médico del alma que Pablo, pues, también él había sido perseguidor de los cristianos, y los había metido en la cárcel (Hech 8:3; 9:1).

Así podía simpatizar mejor con los sentimientos del carcelero. Es muy probable que este hombre hubiese oído algo de la predicación de sus presos; al menos, conocería la insistente proclamación de la muchacha poseída: "Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación" (V. 17).

Ante los extraordinarios fenómenos que estaban presenciando, y al ver en estos hombres algo sublime que les diferenciaba de los demás presos que habían conocido, cae ahora a sus pies como pidiendo perdón por lo que les había hecho; y se dirige a ellos con el mayor respeto (V. 30): "Señores,". A continuación, se preocupa por su situación espiritual, y pregunta como algo en que juega el alma: ¿qué tengo que hacer para ser salvo?" Con esto demuestra que conoce la importancia de la salvación; que sabe que hay que hacer algo, y que está dispuesto a cumplir lo que se le exija, por duro y difícil que le resulte.

Ellos le dieron inmediatamente una instrucción breve, concisa y clara, que ya se ha hecho frase clásica y lapidaria (V. 31): "Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa".

Fue un principio, una soga que se echa al hombre que se ahoga, quedando para más tarde la explicación del sentido pleno de la salvación, y la presentación de la persona del Salvador Jesucristo.

La última cláusula: "tú y tu casa", no significa la promesa de que sus familiares también habrían de ser salvos posteriormente; mucho menos significa que pudiesen salvarse por creer y ser salvo el cabeza de familia; pues, nadie puede creer ni salvarse por otro. Significa, simplemente que los de su casa tendrían la misma oportunidad de salvación, si como él, ponían su fe en El Señor Jesucristo.

Pablo y Silas se olvidan ahora de sus heridas, del frío de la madrugada, y de la noche que pasaban en vela; ni por un momento demoran anunciar a este hombre el camino de salvación.

Lucas no nos dice si algún otro preso se convirtió o no. Por lo que se desprende del contexto posterior, allí mismo en el patio de la cárcel, Pablo y Silas instruyeron con más detalles en La Palabra del Señor; no sólo al carcelero, sino también, a todos los que estaban en su casa (V. 32).

Los padres de familia han de procurar, que todos los que están bajo su cargo, sean instruidos en La Palabra de Dios; pues, el alma del más pobre vale tanto como la del más rico. Ya que todos han sido comprados al mismo precio. Por nuestro Señor Jesucristo, su sangre nos compro y nos libertó de la esclavitud del pecado.

V. 33: "les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos."

Notemos cómo este hombre, ya salvo por la fe, se preocupó inmediatamente por los cuerpos heridos de quienes habían sido los instrumentos de Dios para salvarle, antes de bautizarse él con todo los de su casa, que como él, habían escuchado el mensaje y habían puesto su fe en el Señor.

Del patio de la cárcel, el oficial romano, acompañado de sus familiares (incluídos sus criados), llevó a Pablo y a Silas a su casa, situada con toda probabilidad, encima de la misma prisión; y les puso la mesa. Correspondiendo así, como Lidia anteriormente (V. 15) con comida material y el hospedaje, a la comida espiritual que Pablo y Silas les habían impartido, y continuarían impartiendo también durante la cena; mientras que el rostro del carcelero, un poco antes espejo de desesperación, radiaba el gozo del Señor al darse cuenta de que la salvación había llegado a su casa.

"...y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios."

...Se regocijó de haber salido del reino de las tinieblas, a la luz admirable del reino de Cristo (V. 34). Había creído a Dios; es decir, había dado crédito a La Palabra de Dios. Amén.

Una vez más toda honra y Gloria para mi Señor. Gracias por hoy y siempre, por Su Eterna, Poderosa y Bendita Palabra, amén.

Tu hermano Marco.
Suecia – Lysekil.
Bendiciones.
www.OrientacionesBiblicas.org

Para más temas y reflexiones puede seguirnos en:

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , , , | Leave a comment

Yo Soy tu Dios.


Escuche el mensaje aquí.
Por Marco Marin Parra.
Basado en Isaías 41:10-20.

El objeto de estos versículos es callar los temores y animar la fe, de los siervos de Dios en sus aflicciones. En primer lugar, lo más probable es que la porción tenga por objeto levantar los ánimos de Israel durante el cautiverio; pero todos los que sirven fielmente a Dios, abrigarán esperanza mediante la paciencia y el Consuelo de esta escritura.

Podemos notar que tres veces a poca distancia una de otra, se repite ese "NO TEMAS" (V. 10,13,14). Va contra la intención de Dios el que Su Pueblo sea un pueblo miedoso. Tiene que depender de Su Presencia entre ellos como su Dios. Esto se repite continuamente en esta porción "Yo Estoy contigo"... Yo Soy tu Dios que te esfuerzo, siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. (V. 10).

¿Qué se puede temer yendo de la mano de Dios? Salmo 73:23: "Con todo, yo siempre estuve contigo; me tomaste de la mano derecha". V. 13: "Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: "no temas, yo te ayudo". Yo soy tu Socorro, dice Jehová; El Santo de Israel es tu redentor (V. 14). Aunque sus enemigos aparezcan ahora temibles, va a llegar el día en que Dios les pedirá cuentas. Hay quienes están enfurecidos contra el pueblo de Dios y contienden con él, y le hacen la Guerra porque le odian. Pero el pueblo de Dios debe aguardar al tiempo de Dios.
Los enemigos se convencerán de la locura de contender con el pueblo de Dios: "Serán avergonzados y confundidos", lo que podría conducirles al arrepentimiento; pero les llenará mas bien de rabia. En todo caso. Israel no ha de temer, pues sus enemigos serán reducidos a la nada: "serán como nada" (V. 11), frase que se repite en el versículo 12.

Se estrellarán contra la justicia y el poder de Dios: Los mismos israelitas se convertirán en terror para los que ahora les aterrorizan; y la victoria se volverá del lado de Israel. (V. 14-16). Jacob o Israel están ahora muy abatidos, son como un gusano al arrastrarse por el suelo para su propia seguridad y, aun así, expuestos al pisotón de cualquier caminante (Salmo 22:6). Los hijos de Dios son muchas veces como gusanos, pero no son víboras como sus enemigos, porque ellos no son de la simiente de la serpiente.

Dios considera el bajo estado de Jacob, y le dice: "No temas, gusano, Jacob"; no temas que nadie te aplaste, y vosotros los pocos de Israel. A este gusano pequeño, insignificante, su Dios lo va a levantar y va a hacer de él (V. 15) un instrumento duro, cortante y moliente; un trillo nuevo de dientes afilados. Con este instrumento en las manos de Dios, los montes y collados; es decir, los enemigos más altos, más fuertes y más enconados de Israel, serán trillados y molidos, a una vez molidos y reducidos a tamo, los aventarán y se los llevará el viento.

Esto se ha cumplido, en fin de cuentas, siempre que los enemigos de Dios y de los suyos han tratado de acabar con los que sirven fielmente a su Hacedor y Redentor. Tendrán en Dios, no sólo abundancia de consuelo y apoyo, sino también de honor. "Pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel", por todo lo que ha hecho a tu favor. Si se da la ocasión, Dios hará de nuevo por ellos, lo que hizo cuando salieron de Egipto en su marcha hacia Canaán. Estas promesas de redención fueron provistas por el Evangelio de Cristo.

El glorioso descubrimiento de Su amor, ha dado plena seguridad, de que Dios ha provisto lo suficiente para el suministro de todo lo que necesitamos, y para las respuestas a todas nuestras oraciones. Son aplicadas por la gracia de Dios y El Espíritu de Cristo, a todos los creyentes; para que tengan consuelo en el camino y completa felicidad al final de la jornada. Nuestro espíritu busca con anhelo satisfacción, pero no puede hallarlo en las cosas de este mundo.

Es Dios quien nos abre en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca (Jn 7:38-39). En el mismo desierto, hace que broten cedros y acacias. El Evangelio produce en los seres humanos un cambio tan grande, como si los cardos y los espinos se convirtiesen en cedros. Todo esto se hace para que "todos vean y entiendan que la mano de Jehová ha hecho esto, y que el Santo de Israel lo creó". Todos verán que este cambio extraordinario está muy por encima del curso normal de la naturaleza y, por consiguiente, es obra de un poder superior. YO SOY TU DIOS... Hoy y siempre estaré contigo.

Una gran promesa para todos aquellos que le han recibido... Palabra de Dios para todos los que tienen oído, para escuchar y leer la ponderosa bendita y eterna Palabra de Dios. Amén.

Tu amado hermano Marco Marin Parra.
Suecia - Lysekil.
Bendiciones.
www.OrientacionesBiblicas.org

Para más temas y reflexiones puede seguirnos en:

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , , , | Leave a comment

El pan de Sus Hijos.


Escuche el mensaje aquí.
Por Marco Marin Parra.
Basado en Marcos 7:24-30.

¡Cuán humildemente quiso el Señor permanecer oculto! "se levantó de allí y marchó a las cercanía de Tiro". Quería así, enseñarnos a no ir en busca del aplauso popular.

En aquellos lugares era poco conocido, y "entró en una casa", pues "deseaba que nadie supiese" que estaba allí. Hay tiempo de aparecer, y tiempo de desaparecer y retirarse; hay "tiempo de callar, y tiempo de hablar" (Ecl 3:7).

Allí estaba entre gentiles a quienes no quería manifestarse por ahora (Mt 15:24). No obstante, vemos cuán benignamente llegó a manifestarse allí también.

Aunque no llevó consigo una gran cantidad de curaciones milagrosas para llevarlas a cabo en aquellos lugares, todavía se dejó caer una que nos es referida aquí. Así como en Mateo 15:21, "y no pudo quedar oculto"; porque, aun cuando una candela no puede esconderse debajo de un almud o una cama, el sol no puede esconderse de la misma manera.

Además, Cristo era demasiado famoso como para quedar oculto en algún lugar. Vemos pues, aquí, la petición que le hizo una podre mujer que se hallaba en gran aflicción. Era gentil, "griega de raza sirofenicia"; por ello, "extranjera en cuanto a los pactos de la promesa" (Ef 2:12), y tenía una hija poseída del demonio.

Pero se llegó a Cristo...

A) Con humildad. "Había oído hablar de Él... vino, y se postró a Sus pies". Cristo nunca arrojó de sí a quienquiera se llegase a Él y cayese a Sus pies, lo cual puede hacer toda persona que va a Él. Temblando, no tenía la confianza suficiente para arrojarse en sus brazos.

B) Con decisión. Le dijo lisa y llanamente lo que deseaba: "Y le rogaba que arrojase de su hija al demonio" (V. 26).

La mayor bendición que podemos pedirle al Señor por nuestros hijos, es que quebrante el poder de Satanás; es decir, el poder del pecado en las almas de ellos.

El desánimo que Jesús le dio: "Deja primero que se sacien los hijos" (V. 27); deja que los judíos tengan todos los milagros que es menester hacer entre ellos, que no pierdan ninguna oportunidad de disfrutar de las bendiciones que están destinadas para ellos, los hijos del pacto, en vez de derrocharlas concediéndolas a quienes son como los perrillos falderos.


Cuando Cristo sabe que hay una fe fuerte, le gusta ponerla a prueba. "Dios hace muchas veces que se alarguen nuestras preguntas, porque quiere darles una respuesta eterna". Pero la frase que aquí aparece: "Deja primero", sugería que tenía alguna bendición en reserva para los gentiles; y esto era alentador para una gentil. Los judíos comenzaban ya a quedar hartos del Evangelio de Cristo, y algunos ya habían deseado que se alejara de su región. Los hijos comienzan a jugar con el alimento, y lo que estaba sobrando sería una fiesta para los gentiles.

La forma en que la mujer replicó a Jesús, llena de sabiduría y determinación: "cierto, Señor; pero también los perrillos debajo de la mesa comen las migajas de los hijos". Como si dijese: "Ya sé que no pertenezco a los hijos, ya sé que el pan de los hijos no debe echarse a los perros, pero... nadie niega a los perrillos las migajas; pues se les permite que se coloquen debajo de la mesa para que coman de lo que cae; no pido una hogaza, sino una migaja; no me la niegues".

Al hablar así, engrandece la abundancia de curaciones milagrosas con las que ella misma había oído que los judíos tenían un gran festín, en comparación de las cuales, la curación de su hija no era más que una simple migaja.

Quizás se había enterado del milagro de la multiplicación de los panes, y pensaría que en aquella ocasión, forzosamente quedaron muchas migajas para los perrillos. Al oír esto, Cristo le concedió su petición: "Por lo que has dicho vete, el demonio ha salido de tu hija" (V. 29). Como si dijese: "Ya tienes lo que tanto deseabas".

Esto nos anima a orar y no desfallecer, no dudando que si perseveramos en la oración prevaleceremos con Dios. La palabra de Cristo tuvo efecto inmediato; más aún, expresaba lo que ya había sucedido en virtud de un acto de su voluntad: "ya ha salido" (el perfecto griego indica una acción pasada, cuyo efecto continúa). Y así fue, como Cristo había dicho; pues cuando la mujer llegó a casa, encontró a la niña echada en cama, y que el demonio había salido.

Cristo puede vencer a Satanás a la distancia, así que la mujer halló a su hija no agitada como antes, sino, en la cama, reposando y esperando que su madre regresara para regocijarse con ella de encontrarse, ya perfectamente bien.

La fe, la decisión, la humildad, abren la brecha a un milagro. Dobla tus rodillas a los pies de Cristo. Es el tiempo que tu esperabas. Cristo está presto a oírte. Amén.

Dios bendiga tu vida, y que nos ayude en este día.

Tu amado hermano Marco.
Bendiciones.
www.OrientacionesBiblicas.org

Para más temas y reflexiones puede seguirnos en:

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , , , , , | Leave a comment

¿Estáis firmes en un mismo espíritu?


Escuche el mensaje aquí.
Por Marco Marin Parra.
Basado en Filipenses 1:21-30.

En estos versículos, el Apóstol expresa más en detalle, la magnífica disposición en que se halla para que Cristo sea glorificado; tanto en su vida, como en su muerte. Nos podemos dar cuenta de los matices: "Porque para mí, el vivir es Cristo; y el morir ganancia".

Pablo no dice aquí que Cristo es su vida; sino que, para él, el vivir es Cristo. Con este intercambio de sujeto y predicado, Pablo da a entender que toda su vida en la tierra se cifra y se resuelve en Cristo. Sin embargo, el morir era para él una ganancia (gr Kérdos, el lucro que se obtiene, especialmente en un negocio).

La ganancia en el morir era obvia, pues esto comportaba (V. 23) "partir" y estar con Cristo, lo cual es mucho mejor. De manera parecida se había expresado ya en 2 Co 5:8, que Pablo no pensaba en el llamado (estado intermedio); se ve, no solo por Fil 3:10, 11, sino también por 2 Co 5:4.

Los creyentes verdaderos, que viven dentro de la voluntad de Dios, no tienen por qué temer la muerte. Saben que Dios tiene un propósito para su vida, y que la muerte cuando llega, es simplemente el final de su misión terrenal y el comienzo de una vida mejor con Cristo (Ro 8:28).

Este motivo muestra, una vez más la grandeza del alma de Pablo: "si he de seguir viviendo en el cuerpo", esto significa para mí una labor fructifera (V. 22). Este "fruto del trabajo" no significa para Pablo una ganancia personal, ni siquiera espiritual; de lo contrario, no preferiría el morir, la ganancia espiritual que Pablo tiene en mente es la de sus hijos en la fe, como se ve por el V. 24: "Pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros".

Puestas ambas alternativas en la balanza, resulta difícil observar de qué parte cae el platillo; "no sé qué escoger", porque se siente apremiado de ambos lados, del deseo de partir, que personalmente le traería mejor ventaja; y del deseo de quedarse, lo cual es más conveniente para los demás.

Se siente apretado por dos fuerzas opuestas que le estrechan el paso, que le retienen, que "tiran de él". No hace falta que él escoja; Dios escogerá por él. Pero Pablo está persuadido (V. 25) como en los demás lugares en que aparece el participio de pretérito, hasta el punto de que lo sabe, de que permaneceré, dice, y continuaré con vosotros para vuestro progreso y gozo en la fe.

Pablo tenía presentimiento (no habla de revelación) seguro de que, por el bien espiritual de sus lectores, Dios le permitiría todavía algunos años más de vida en este mundo. Podemos ver la forma tan diferente en que se expresa en 2 Timoteo 4:6-8. Este progreso y gozo en la fe, que Pablo ve como un objetivo de suficiente valor como para desear continuar con vida en este mundo, tiene un objetivo todavía más importante, como se ve por la conjunción final que encabeza el V 26; difícil de traducir por su densa estructura sintáctica.

El hecho de tener entre ellos de nuevo a Pablo será, para los fieles de Filipos, un nuevo motivo de santo orgullo por ser cristianos, al ver que Dios ha conservado incólume al Apóstol, precisamente en atención al beneficio espiritual de ellos.

El Apóstol termina el capítulo con una exhortación a la perseverancia, bien fundados en una unidad eclesial, en la humildad personal, y en el denuedo para pelear conjuntamente y con fidelidad el buen combate. "Solamente, dice V. 27, que os comportéis como es digno del Evangelio de Cristo".

La conducta debe reflejar lo que el Evangelio y sus riquezas han hecho de la congregación filipense (no solo para ellos, sino para todas las congregaciones). Pablo tiene en mente la ciudadanía celestial, se ve por Fil 3:20 donde lo expresa de forma explícita.

Con tal de que ellos se comporten como ciudadanos de los cielos, el que Pablo vaya a verles o que permanezca ausente (V. 27) es algo secundario; lo que importa, y lo va a subrayar en la primera mitad del capítulo 2 es: a) que oiga de vuestras cosas; esto es, cómo marchan vuestros asuntos espirituales; b) que sepa que estáis firmes en un solo espíritu (el mismo talante cristiano en todo), con una sola alma (Hch 4:32), con el mismo aliento vital combatiendo juntamente por la fe (fe objetiva o creencia) del Evangelio.

Es, pues, una solemne exhortación a la unidad de talante, de impulso y de objetivo dentro de la comunidad celestial. V. 28: "y en nada intimidados". El combate ha de ser conjunto, y sin miedo.

¿Quién podía asustarles? Pablo menciona a los que están en contra, o adversarios. No tengáis miedo de vuestros enemigos; sed siempre valientes, y esto les demostrará que ellos van a perder y que vosotros vais a ganar, porque es Dios quien os da la Victoria. Pues a vosotros se os ha concedido el privilegio de servir a Cristo, no solo creyendo en Él, sino también, padeciendo por Él.

Podéis ahora tomar parte conmigo en la batalla. Es la misma batalla que me visteis pelear en el pasado, y que estoy peleando todavía. El V. 27 termina diciendo: combatiendo unánimes por la fe del Evangelio, y el V. 30 comienza así "teniendo el mismo conflicto". Con esto, queda ya anticipada la correcta interpretación de dos detalles que necesitaban especial atención: Cristo, no solo creer en Él, sino también padecer por Él.

Parece indicar a primera vista que, tanto la fe como el sufrimiento les es dado de fuera. No es algo que salga de ellos; pero sí nos damos cuenta, que el que les otorga eso es Dios, y se verá que el favor que Dios hace a los fieles de Filipos no es aquí el creer, como tampoco el padecer.

Lo que Pablo quiere significar es que, en lo que respecta a estar del lado de Cristo, Dios les ha concedido el privilegio, no sólo de creer en Cristo, sino también, de tener la oportunidad de padecer por Él. Amén.

Dios nos ayuda a permanecer firmes en Su Espíritu.
Tu amado hermano Marco.
Suecia – Lysekil.
Bendiciones.
www.OrientacionesBiblicas.org

Para más temas y reflexiones puede seguirnos en:

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , , | Leave a comment

Síganos en Facebook:

COMÉNTENOS SOBRE ESTE BLOG:

Amado Dios, dedico a Tí el trabajo de este sitio, y lo hago con todo mi corazón y con todo mi amor, esperando que por medio de él atraerás a los que deseas que vengan a Tí. Por mi trabajo en la oficina no puedo salir a predicar, pero con esto quiero hacer mi aporte. Recíbelo Señor, te lo entrego en tus manos, para que lo sostengas si te place. Recibe Tú la exaltación por los buenos comentarios; y por los ataques y ofensas hacia mi persona toma Tú el control de todo, pues este sitio es Tuyo Señor. A Tí sea la Gloria, la Honra, la Alabanza, el Poder y Majestad, por los siglos de los siglos en nombre de Jesucristo, Señor y Salvador Nuestro. Amén.