Orando por el prójimo - Jueves 21 de noviembre de 2013

Ver oraciones anteriores.

Ministración de la Oración Jueves 21 de noviembre de 2013.
Programa: ORANDO POR EL PRÓJIMO.
Ministerio de Oración DOBLANDO RODILLAS.
Ministración: Hermano Marco Marin Parra.
Desde Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , | Leave a comment

Orando por el prójimo - Jueves 14 de noviembre de 2013

Ver oraciones anteriores.

Ministración de la Oración Jueves 14 de noviembre de 2013.
Programa: ORANDO POR EL PRÓJIMO.
Ministerio de Oración DOBLANDO RODILLAS.
Ministración: Hermano Marco Marin Parra.
Desde Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , | Leave a comment

Nunca os conocí.

Por Marco Marin Parra.
Basado en Mateo 7:21-29 RV60.

Mt 7:21-29:

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?

23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;

29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Aquí tenemos la conclusión de este largo y excelente sermón, cuyo objetivo es mostrar la indispensable necesidad de la obediencia a los mandatos de Jesús.

Cristo muestra, con una clara amonestación, que una profesión exterior de la religión, por muy notable que parezca no nos llevará al Cielo; a no ser que se corresponda con una conducta consecuente (V. 21-23).

El Señor establece la siguiente norma: No todo el que me dice: Señor, Señor entrará en el reino de los Cielos (V. 21). No sirve confesar a Cristo como Señor nuestro sólo de palabra y con la lengua, y dirigirnos a Él de una manera distinta y profesar seguirle de ese modo.

Podemos imaginar que eso es suficiente para llevarnos al cielo, o que quien demanda el corazón se va a contentar con mera manifestaciones sin realidad interior. Los cumplimientos entre los hombres son reglas de urbanidad, correspondidas igualmente con cumplimientos; pero no se consideran como verdaderos servicios (incluso existe un refrán que dice: cumplimiento es cumplo y miento).

¿Y vamos a pensar, que tales cumplimientos tengan algún valor para Cristo? Esto no nos debe impedir el invocar al Señor, y dar testimonio valiente de Él; sino, el quedarnos en la forma de piedad sin el poder (2 Ti 3:5).

Para nuestra felicidad, es necesario hacer la voluntad de Cristo, que es hacer la voluntad del Padre que está en los Cielos.

¿Y cuál es la voluntad del Padre?

Que creamos en Cristo, que nos arrepintamos del pecado, que vivamos una vida santa, que nos amemos unos a otros. En una palabra, Su voluntad, es nuestra santificación (1 Tes 4:3).

Decir y hacer son dos cosas distintas que muchas veces, no van juntas en la conducta humana: el que dijo: Sí, señor, voy, no movió un pie (Mt 21:30); pero Dios ha unido estas dos cosas en Su santo mandamiento: "no las separe el hombre".

La apelación del hipócrita contra el rigor de esta ley, al ofrecer otra cosa en lugar de la obediencia (V. 22).

Señor Señor, dice importunándole y tomándose gran confianza al dirigirse a Cristo con ese nombre: Señor, ¿no sabes que...

A) ...profetizamos en tu nombre? Sí, puede que sea verdad. Balaam y Caifás fueron también impulsados a profetizar; y Saúl se encontró contra su voluntad entre los profetas, pero esto no le salvó. Estos profetizaron en Su nombre, pero Él no les envió; hicieron uso de Su nombre, y eso fue todo.

B) ...en Tu Nombre echamos fuera demonios? También eso es posible. Judas echaba fuera demonios y, a pesar de eso, era hijo de perdición. Es posible que alguien eche demonios fuera de otros y, con todo, tenga dentro un demonio y hasta sea el mismo diablo.

C) ...que en Tu nombre hicimos muchos Milagros? Los dones de lenguas y de sanaciones pueden recomendar a una persona ante el mundo, pero es la genuina santidad, la que es aceptada por Dios. La gracia y el amor son un camino más excelente, que el trasladar montañas o hablar en lenguas humanas y angélicas (1 Co 13:1-2).

La gracia puede conducir al cielo a una persona sin que obre milagros, pero el hacer milagros nunca llevará al Cielo a una persona sin gracia. No tenía muchas buenas obras a las que apelar; no habían hecho obras de piedad ni amor, pues, una sola de ellas, les haría servido mejor que los muchos Milagros.

El don de hacer Milagros, como otros dones, han cesado ahora casi del todo, y ya no apelan a ellos hoy los hombres, pero ¿no se empeñan todavía los corazones carnales en buscar otros pretextos, igualmente débiles, con los que nutrir sus infundadas esperanzas?

Guardémonos de descansar en privilegios y realizaciones exteriores, no sea que nos engañemos a nosotros mismos. El rechazo, por frívola, de semejante apelación. El mismo que da la ley (V. 21) es ahora El Juez de acuerdo con dicha ley (V. 23): "Nunca os conocí y, por consiguiente, apartaos de mí, hacedores de iniquidad".

Obsérvase:

A) ¿Por qué, y sobre qué base les rechaza a ellos y a sus apelaciones? porque son hacedores de iniquidad. Es posible que una persona tenga un gran nombre como persona piadosa y, con todo, sea hacedora de iniquidad; tal persona recibirá una mayor condenación.

B) ¿Cómo lo expresa? Nunca os conocí. Eso insinúa que, si en algún tiempo les hubiese conocido, en la forma en que El Señor conoce los que son Suyos, le hubieran ellos pertenecido y les hubiera Él amado; les habría conocido y amado y les habría pertenecido hasta el fin. Pero nunca les conoció, porque siempre conoció que eran hipócritas.

Los que en el servicio de Cristo, no van más lejos de una profesión externa, no le son aceptos ni los reconocerá como Suyos en el gran día. ¡Véase desde qué ilusión tan alta pueden los hombres caer a una miseria tan profunda!

¿Cómo puede ir al infierno a través de las puertas mismas del cielo? En el tribunal de Dios, la profesión de religión no va a salvar a alguien que continúe en la práctica del pecado; por consiguiente, todo el que invoque el nombre de Cristo, debe apartarse de toda iniquidad.

Jesús muestra mediante una parábola, que el oír todas estas cosas no nos va a hacer dichosos, a no ser que pongamos empeño en ponerlas por obras; pero si las oímos y las ponemos por obra, seremos realmente dichosos (Jn 13:17).

Los oyentes de Jesús aparecen aquí divididos en dos grupos:

Unos que oyen y, no ponen por obra lo que oyen; hay algunos que oyen La palabra de Cristo y, las ponen por obra.

¡Demos gracias a Dios de que hay tales personas, aunque sean relativamente pocas! Oír a Cristo no consiste meramente en prestarle oídos, sino, en obedecerle de corazón. Ya es un favor el oír Sus palabras: Bienaventurados esos oídos (Mt 13:16,17).

Pero, si no practicamos lo que oímos, estamos recibiendo la gracia de Dios en vano. Toda las palabras de Jesús, no solo las leyes que nos ha dado, sino, las verdades que nos ha revelado, las hemos de poner por obra.

No basta con oír las palabras de Cristo y entenderlas, oírlas y recordarlas, oírlas y hablar de ellas, repetirlas, discutirlas, etc; sino, que hemos de oírlas y hacerlas. "Haz esto y vivirás". Sólo los que oyen y hacen son dichosos (Lc 11:28; Jn 13:17) y de la familia de Cristo (Mt 12:50).

Hay otros que oyen La Palabra de Cristo y no las ponen por obra. La religión de estas personas se queda meramente en oír, y no pasa más adelante. Oyen La Palabra de Dios como gente que hubiese hecho justicia, pero no brota nada.

Los que oyen las palabras de Cristo y no las ponen por obra, es como si se sentasen a mitad del camino hacia el cielo, y eso no les va a conducir a su destino dichoso.

Estos dos grupos de oyentes y sus casos respectivos, quedan aquí representados en sus verdaderos caracteres bajo la comparación de los edificadores, uno de ellos era prudente, y edificó sobre roca; así que su casa resistió todos los embates. El otro era insensato y edificó sobre arena, así que su casa se derrumbó.

El objetivo de esta parábola es enseñarnos que, el único medio para asegurar una eternidad feliz es, oír y poner por obra las palabras del Señor Jesús; eso es asegurarse la buena parte, sentándose a los pies de Jesús, como María, para oír Su Palabra y someterse a ella.

¡Habla, Señor, que tu siervo escucha!

Los detalles de esta parábola, nos enseñan varias buenas lecciones, que cada uno tenemos que edificar una casa, y que esa casa es nuestra esperanza para el cielo. Nuestra principal y constante preocupación debería ser, afianzar nuestro llamamiento y nuestra elección (2 Pe 1:10).

Hay muchos que nunca se preocupan de esto; nada tan lejos de sus pensamientos. Están edificando para este mundo, como si hubiesen de vivir aquí siempre, y no piensan en edificar el mundo venidero.

Todos los que profesan una religión preguntan de alguna manera: ¿Qué debo hacer para ser salvo? Es decir, cómo ir al Cielo finalmente, y tener entretanto, una esperanza bien fundada para ello. Ha sido provista para nosotros una roca, sobre la que podemos edificar dicha casa, y que esa roca es Cristo. Él es nuestra esperanza (1 Ti 1:1).


Escuche el mensaje aquí.

Eso es Cristo en nosotros; debemos fundar nuestras esperanzas de gloria celestial, sobre la plenitud de de los méritos de Cristo para el perdón de nuestros pecados; el poder de Su Espíritu para la santificación personal, y la eficacia de su intercesión para el suministro de todo el bien que Él nos ha conseguido.

La Iglesia está edificada sobre La Roca, así lo está todo creyente. Él es La Fuente, estable e inamovible; bien podemos aventurarnos a colocar sobre ella todo cuanto somos y tenemos, y no quedaremos avergonzados de nuestra esperanza. Amén.

Gloria al Padre, Hijo y Su Santo Espíritu.

Tu amado hermano, con amor y temblor para vuestros corazones.
Bendiciones.
Hno: Marco Marin Parra.
Suecia – Lysekil.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos. Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , | Leave a comment

Orando por el prójimo - Jueves 7 de noviembre de 2013

Ver oraciones anteriores.

Ministración de la Oración Jueves 7 de noviembre de 2013.
Programa: ORANDO POR EL PRÓJIMO.
Ministerio de Oración DOBLANDO RODILLAS.
Ministración: Hermano Marco Marin Parra.
Desde Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Leave a comment

Jacob pagó el precio

Por Marco Marin Parra.
Basado en Génesis 32:9,22-23 RV60.

Gn 32:9,22-23:

9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien;

22 Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.

23 Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía.
El prevalecer en oración, según mi manera de pensar y según mi comprensión de Las Escrituras, corresponde a un individuo salvo. Hay quienes predican y enseñan que si una persona inconversa ha de ser salva, debe vencer a Dios en oración.

Yo creo que podemos descubrir que, el Apóstol Pablo enseñó a los ancianos efesios, y se los recordó (como dice en Hch 20:21), que él les había presentado lo que era provechoso para la salvación, a saber: que arrepentimiento para con Dios, y la fe en nuestro Señor Jesucristo son los verdaderos que deben procurarse cuando alguien trata de encontrar la salvación.

Cuando Jacob prevaleció en oración, encontró perdón para todas sus maldades, y su relación con su hermano fue restaurada cuando él se puso en armonía con Dios. Jacob, al hacer frente a su necesidad y a su culpa, descubrió su necesidad de orar a Dios y de prevalecer en oración. Fue entonces cuando Jacob envió todo lo que tenía hacia el otro lado del arroyo y, fue cuando quedó solo con Dios (V. 23).

¡Oh, amados míos, hay asuntos que tenemos que tratar y arreglar a solas con Dios! Hay problemas en los que no pueden ayudarnos nuestras queridas familias, a pesar de lo queridas que sean para nosotros, a pesar de cuánto hayan tratado de ayudarnos y continuarán haciéndolo. Hay asuntos que uno debe arreglar a solas con Dios, pues, la familia no puede arreglarlos.

Jacob envió su familia, sus hijos, sus siervos, y sus posesiones al otro lado del arroyo. Y como dice La Escritura: "así se quedó Jacob solo". Me pregunto si algunos de nosotros necesitamos ir a algún lugar solitario, y allí, a solas con Dios, abrir nuestro corazón y derramarlo delante de Él hasta que tengamos el conocimiento de que Él nos ha perdonado todo mal y todo pecado.

Esto es lo que hizo Jacob:

Después de haber enviado su familia al otro lado del vado, y al haberse quedado él donde estaba, dice La Escritura que "luchó con él un varón". Yo solía escuchar la lectura de este pasaje y el comentario, y supongo que el comentario era sobre este punto de vista, distinto; porque yo tuve este concepto: Que Jacob comenzó una lucha con el ángel de Jehová, pero ésta no es la vedad que se encuentra en este pasaje. Jacob se había colocado ante Dios, en una posición donde El Señor podía tomar, y tomó la iniciativa para trabajar con Jacob.

Cuando Jacob se hubo crucificado a sí mismo, podríamos decir, y fuera de su camino, puso sus posesiones, su familia y toda cosa existente; entonces Dios pudo tomar, y tomó la iniciativa. El ángel de Dios comenzó a tratar con él.

La razón por la cual muchas de nuestras oraciones nunca llegan hasta Dios, es que no estamos ante Dios, en una posición en la cual Él pueda tratar con nosotros en la forma inusitada en que Él lo desea. Cuando Jacob prevaleció en oración, y el Ángel de Dios, el mensajero de Dios prevaleció con él, estaba solo con Dios; y Dios tomó la iniciativa. Además observamos que cuando Jacob prevaleció en oración, como lo relata el verso 24, él oró hasta que "rayaba el alba". Oró toda la noche.

Jesús, mediante Su ejemplo, con frecuencia fue al monte o a algún otro lugar; y oró toda la noche. ¿Cuántas veces habéis pasado vosotros una noche en oración? Estoy seguro de que si habéis sido cristianos conscientes, habéis pasado algunas noches en oración: Cuando quizás no teníais la intención de hacerlo; pero alguna carga estaba en vuestro corazón, al grado de que no podías conciliar el sueño, aunque estabais tratando de descansar. Pero ha habido en nuestra vida suficientes ocasiones como ésta, como cristianos, como siervos de Dios, cuando con todo propósito hallamos pasado la noche en oración.

Es posible que en esta ocasión, si algunos de vosotros no estáis en el centro de la voluntad de Dios, sea porque no hayáis pasado suficiente tiempo en oración a Dios. Jacob oró toda la noche, el sueño no era importante para el Señor Jesús cuando la pesada responsabilidad del mundo y de su pecado estaba sobre Sus hombros.

Recordáis que oró toda la noche antes de escoger a los doce, los que yo creo que fueron el comienzo de la iglesia. Vemos a Jacob, que estaba ansioso diciendo al ángel, cuando el ángel le pidió que lo dejara ir: "No te dejaré, si no me bendices". ¡Oh, qué ansiedad la de su alma! Jacob pide a Dios, y continúa pidiendo una bendición.

Aquí la más gloriosa y hermosa verdad, es que logró su propósito, fue bendecido por Dios. Los grandes hombres de Dios han sido poderosos hombres de oración.

En una oportunidad, se le pregunto a Billy Grahan: Billy, ¿dónde está el secreto de tu poder? su respuesta fue: "Está en El Señor y yo lo encuentro por medio de la oración". Jacob prevaleció en oración toda la noche. Puede ser que toda la noche no sea suficiente, puede ser que no sea necesario toda la noche. El asunto es, que necesitamos prevalecer en oración sin importarnos cuánto tiempo sea necesario.

También observaréis, que cuando Jacob oró a Dios y prevaleció en oración, pagó un precio. Pagó un precio físico: "Se descoyuntó el muslo". El sacrificio físico siempre trae una gloriosa bendición espiritual, si ese sacrificio se hace por un interés espiritual.

Nuestro Señor, al enseñarnos dijo: "si tu ojo fuere ocasión de caer, sácalo, o si tenemos una mano que sea ocasión de caer, hay que cortarla. Es mejor ir por la vida manco, o ciego, o cojo y tener poder con Dios, que tener todos los miembros físicos y estar anémicos espiritualmente.

Jacob pagó un precio. Os digo en esta ocasión, que vosotros posiblemente tendréis que crucificar el yo; puede ser que tengamos que decir "no" a los deseos egoístas, para que podemos ocupar plenamente nuestro lugar en el centro de la voluntad de Dios.

Si prevalecemos en oración, creo que tendremos la victoria que necesitamos. Observaréis también que, cuando Jacob prevaleció en oración, fue premiado, fue bendecido, y bendecido de una manera inconmensurable. Le fue cambiado su nombre.

Antes de que estemos dispuestos para que nos sea cambiado el nombre, debemos reconocer quiénes somos, y lo que somos. Jacob nunca había reconocido plenamente la significación de su nombre como lo hizo aquí. El lo sabía hasta cierto punto, pero había tratado de olvidarlo. Había tratado de abrirse paso mediante ardides: estaba siguiendo sus propios planes y diciéndose que esto sería suficiente.

Ahora, cuando Dios le preguntó a Jacob en este momento cuando su corazón estaba sangrante, cuando desde lo profundo de su alma estaba anhelando la paz y la armonía con Dios, y la reconciliación con su hermano, el dijo prontamente: "Mi nombre es Jacob". Esto es lo mismo que el perdido, o el condenado, o el pecador dice al Dios Todopoderoso: "He pecado, he hecho mal".

Cuando lo decimos, entonces Dios puede bendecirnos, y Dios nos bendice, porque nuestros corazones están bien con Él.

Yo soy Jacob el "suplantador", el "conspirador".

Conocemos muy bien la historia de cómo él había obtenido de su hermano el derecho a la primogenitura. Cómo había maquinado y robado la bendición que debía haber sido de su hermano. Jacob toda la vida había estado fuera de la armonía con Dios.

Este no es el tipo de vida para vivir con Dios.

El hombre debe encontrar el plan de Dios para ser feliz. Su nombre fue cambiado en el mismo momento en que reconoció y dijo: "Yo soy el suplantador, soy un malvado". Entonces, y sólo entonces pudo El Señor tomar la vida de Jacob e investirla plenamente para el propósito para el cual había sido preservado.

Su vida debía ser investida para el servicio del Señor, porque su vida era un vaso especial en la mano de Dios.

Como dijo Jacob: "Vi a Dios cara a cara". Él dijo que había visto a Dios en su plenitud, había visto a Dios revelando el perfecto modelo para su vida; el plan para su vida fue mostrado.

¿Estáis vosotros en el centro de la voluntad de Dios? ¿sí o no? Podéis estarlo, y lo estaréis cuando oréis a Dios y prevalezcáis en oración; así como Jacob fue bendecido cuando oró, y prevaleció en oración, y pagó el precio completo; entonces fue recompensado, fue bendecido.


Escuche el mensaje aquí.

Conclusión:

Quiera Dios que en este momento cada uno de nosotros esté listo, y que aprovechemos la oportunidad, y que oremos a Dios y prevalezcamos en oración. Si ya somos cristianos, que nuestra vida esté completamente rendida a Dios; que nuestra vida esté completamente en el centro de Su voluntad.

En estos días de tanta necesidad, de tantas oportunidades para servir a Dios, en este día, cuando nadie puede ocupar vuestro lugar de servicio, sino vosotros mismos; es necesario que, cueste lo que cueste, oremos a Dios y prevalezcamos.

¡Que Dios nos ayude!

Tu amado hermano en Cristo,
Marco Marin Parra.
Bendiciones.
Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos. Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , , | Leave a comment

Orando por el prójimo - Jueves 31 de octubre de 2013

Ver oraciones anteriores.

Ministración de la Oración Jueves 31 de octubre de 2013.
Programa: ORANDO POR EL PRÓJIMO.
Ministerio de Oración DOBLANDO RODILLAS.
Ministración: Hermano Marco Marin Parra.
Desde Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , , | Leave a comment

El Evangelio de Cristo.

Por Marco Marin Parra.
Basado en Gálatas 1:1-9.

Gá 1:1-9 RV60:

1 Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos),

2 y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia:

3 Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo,

4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,

5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.

7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
La persona que envía la Epístola es Pablo, único nombre que se da desde Hechos 13:9: Apóstol.

Aunque no pertenecía al número cerrado de los Doce, Pablo era "enviado" especial, no de parte de hombre, pues era embajador de Cristo (2 Co 5:20); ni por medio de ningún hombre, ya que la comisión de predicar El Evangelio no la había recibido por medio de otro líder de La Iglesia, ni siquiera de alguno de los Doce; sino, directamente de Dios, por revelación y comisión de Jesucristo (V. 1).

Leamos el versículo 11. Al decir de Dios Padre que lo resucitó (a Cristo) de los muertos, no sólo establece un dato cronológico que sitúa el llamamiento del Apóstol en una fecha posterior a la resurrección del Señor; sino, un fundamento teológico, pues presenta a Pablo como el gran testigo del resucitado y, con Él, de la nueva creación (2 Co 5: 17).

En el versículo 2, asocia consigo en la dirección de la Epístola, a todos los hermanos que estaban con Él; ya se incluyan ahí a todos los miembros de la iglesia desde la que escribe, ya solamente a los que más de cerca colaboran con él en aquel momento.

Con ello, da a entender claramente que, todos ellos compartían plenamente las ideas que el Apóstol expone en la Epístola.

¿A quiénes es enviada La Epístola?

"A las Iglesias de Galacia", es decir, a las distintas comunidades locales existentes en la región.

Extraña un saludo tan general y tan escueto, pero sirve para darnos a conocer que el mal era también general, y que todas las Iglesias de Galacia estaban más o menos "SEDUCIDAS" por las malas artes de los judaizantes, que se habían infiltrado entre los miembros de las aludidas congregaciones.

La bendición del Apóstol (V. 3-5) no falta por eso; más aún, así como el saludo era excesivamente breve, la bendición es copiosamente larga, para que en ella quepa precisamente, un compendio de la tesis que el Apóstol va a sostener a lo largo de la Epístola.

La primera parte de la bendición del V. 3, repite exactamente las frases de Ro 1:7; 1 Co 1:3, y 2 Co 1:2; por lo que no necesita ulterior comentario. Aprovecha (V. 4) la mención que acaba de hacer del Señor Jesucristo, para poner de relieve la solución radical del problema que el pecado de la humanidad presentaba.

Llama al "presente siglo", esto es, al 'mundo' malo (gr: poneroú, malign, malvado).

El mal era, pues, además de profundo, universal; y no podía curarse con los emplastos que los legalistas judaizantes querían aplicarle. Fue necesaria la entrega que de sí mismo hizo El Señor por nuestros pecados, para librarnos de tal mal.

Esa entrega la hizo Jesús, conforme a la voluntad (gr: to thélema, lo que quería) de nuestro Dios y Padre; de un Dios nuestro, que fue para nosotros Verdadero Padre, al engendrarnos al precio de sangre de su Hijo Unigénito, a quien entregó a la muerte por nosotros (Jn 3:16; 10:18; Hch 2:23; 20:28; 2 Co 5:21; Gá 3:13, etc). Así también, en Él y por Él, es el Padre de todos los verdaderos creyentes (comp con Fil 4:20).

Para que mejor se destaque la soberana iniciativa de nuestro Dios y Padre, en la obra de nuestro redención, es a éste a quien Pablo dirige, ampliada, la misma doxología que en Ro 11:36; lo cual, nos da idea de la solemnidad que Pablo confiere a esta bendición (V.5).

"La gloria aquí, tiene un sentido helénico de conocimiento y alabanza de Dios, y de los planes". (V. 6-9) La preocupación del Apóstol se hace patente en estos versículos, ya que los fieles de Galacia; estaban desertando del que los llamó (V. 6); es decir, del Dios Verdadero que les había dispensado tal favor como es La Gracia de Cristo.

Pablo se asombra de que hayan desertado tan rápidamente, es decir, de que la obra destructora de los judaizantes haya penetrado tan a prisa en los ánimos de los gálatas.

¿A qué punto habían desertado con tanta prisa?

Esta pregunta es para nosotros hoy los del siglo 21, a un Evangelio diferente (gr: héteron, otro de distinta especie), pues no hay más que un Evangelio, el que Pablo predicó. Por eso añade (V.7) enseguida que tal seudoevangelio no es otro (gr: állo, otro de la misma serie ) de la misma especie que el verdadero, sino que, con sus falsas doctrinas, los judaizantes les estaban perturbando (gr: tarássontes, agitando) lo que de Pablo habían aprendido, a la vez que pervertían.

"Cambiaban en sentido distinto y contrario".

El Evangelio de Cristo, esto es, que tiene por obra redentora del Salvador, llevado de esta preocupación y, lleno de angustia por el tremendo peligro en que se hallaban las Iglesias de Galacia; el Apóstol, bajo la inspiración de Dios, pronuncia un tremendo anatema (V. 8-9), imprecando la destrucción de cualquiera que se atraviese a anunciar un Evangelio que corriese paralelo, pero contrapuesto al que él les había predicado.

El énfasis que en ello pone, le lleva al Apóstol a incluir el caso hipotético, y aún imposible de que él mismo o un ángel del cielo; esto es, de los ángeles buenos, no caídos, llegase a predicar un Evangelio diferente del que habían recibido por transmisión del Apóstol.

Por aquí se echa de ver que el Evangelio de Cristo es uno, puro y simple; que no admite añadiduras ni sustracciones (comp con Ap 22:18-19).

El Evangelio de Cristo se pervierte, tanto por parte de menos quitándole según hace por ejemplo el modernismo bíblico, como por parte demás, añadiéndole como hacia el legalismo judaizante; y hacen, por ejemplo, la iglesia de Roma y la ortodoxia disidente de Roma.
Escuche el mensaje aquí.
De ahí la necesidad de un constante "careo" de nuestras opiniones vengan del lado que vengan, con el mensaje puro y simple de La Palabra de Dios. Meditando y revisando en mi mente los mensajes de Cristo. Con dolor y mucha tristeza puedo decir, cómo nos hemos alejado del original mensaje del Evangelio, somos unos gálatas que andamos buscando nuestras propias añadiduras.

Hoy, deseo terminar esta reflexión de acuerdo como lo que está en la Escritura y dentro de mi corazón, Hebreos capítulo 12 del versículo 1 al 29: Puestos los ojos en Jesús... porque nuestro Dios es fuego consumidor. Amén.

Que Dios nos ayude a ser fiel a Su Palabra.

Tu amado hermano Marco Marin Parra.
Suecia, Lysekil.
Bendiciones.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , | Leave a comment

Orando por el prójimo - Jueves 24 de octubre de 2013

Ver oraciones anteriores.

Ministración de la Oración Jueves 24 de octubre de 2013.
Programa: ORANDO POR EL PRÓJIMO.
Ministerio de Oración DOBLANDO RODILLAS.
Ministración: Hermano Marco Marin Parra.
Desde Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Leave a comment

Orando por el prójimo - Jueves 17 de octubre de 2013

Ver oraciones anteriores.

Ministración de la Oración Jueves 17 de octubre de 2013.
Programa: ORANDO POR EL PRÓJIMO.
Ministerio de Oración DOBLANDO RODILLAS.
Ministración: Hermano Marco Marin Parra.
Desde Lysekil, Suecia.

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , | Leave a comment

Venid, no perdáis tiempo.

Por Marco Marin Parra.
Basado en Lucas 14:15-24.

Lc 14:15-24. RV60:

15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios.

16 Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.

17 Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.

18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.

19 Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses.

20 Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.

21 Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Vé pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.

22 Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.

23 Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.

24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.
La parábola que Jesús expuso a continuación, fue ocasionada por la exclamación de uno de los invitados, el cual comento: "Dichoso el que coma pan en el Reino de Dios". ¿Con qué objeto se expresó así este invitado?

Hay, en efecto, comentaristas que tratan de presentar como trivial o inoportuna esta exclamación, cuando lo más probable es que, al oír de la recompensa futura, este escriba o fariseo asociase las palabras de Jesús con las bendiciones del futuro reino mesiánico.

Tengamos en cuenta que, con frecuencia, lo que a nosotros nos parece interrupción innecesaria, suscita en algunos de los presentes una ulterior y provechosa enseñanza, conectada con el tema que se venía comentando.

Observemos que Jesús había hecho una pausa, y este hombre la aprovecha para introducir una frase que puede inclinar al Maestro a prolongar la enseñanza; y piensa que nada mejor, que mencionarle el reino de Dios. Así que, lo que dijo este hombre no solo era una verdad grande y reconocida, sino también muy apropiada, en un momento en que se hallaban reclinados a la mesa.

¡Qué mejores pensamientos pueden ocupar nuestra mente cuando estamos a la mesa, que pensar en aquella otra mesa en que El Señor mismo, al pasar cerca de cada uno de nosotros, nos servirá! (Lc 12: 37). 

A continuación tenemos la parábola misma que propuso El Señor (V. 16-24). Parece como si Jesús respondiese al que había pronunciado la exclamación: !Bien dicho! Pero… ¿quiénes gozarán de ese privilegio?Vosotros los judíos lo rechazáis (Hch 13:46); así que, los gentiles se van a llevar en Él la mejor parte.

Observemos en la parábola los siguientes detalles.

»La gracia libre y soberana de Dios, la cual brilla en el mensaje de Cristo y se hace ver. En la abundante provisión que ha hecho para todos los hombres: ”Un hombre hizo una gran cena, y convidó a mucho” (V.16). Llama al banquete ”cena” porque en aquel tiempo y en los países orientales, la comida principal del día se hacía al atardecer en familia; pues, el vocablo ”cena” se deriva del griego koiné = común. En la generosa invitación que nos hace a todos a participar en tan abundante provisión.

»Hay una invitación general: “Convidó a muchos“. Cristo invitó a todo el pueblo de Israel a participar de las bendiciones del reino y de los beneficios del Evangelio. La casa de Cristo, no solo es una casa muy Buena, sino también, una casa abierta para todos.

»La invitación es apremiante: “Venid, que todo está ya preparado“ Si… ahora es el tiempo aceptable, ahora es el día de salvación” (2 Co 6:2). Como si dijera: “Todo está preparado; no tardéis; aceptad la invitación, todos series bien recibidos“ (Jn 6: 37).

»Jesús a nadie rechaza; son los hombres los que no quieren venir a Él para que tengan vida (Jn 5:40). La respuesta fría, descortés y despreciativa que la gracia de Dios recibe de los invitados: “Todos a una comenzaron a excusarse“. Encontraron un pretexto para no acudir a la cena; así respondió la nación judía al llamado del Evangelio (Jn 1:11).

Muchos no se atreven a rechazar de plano la invitación del Evangelio, pero ponen toda clase de excusas para no entregarse al Señor: "Todos a una se excusaron", unánimes en el rechazo, aunque diferentes en las excusas:

El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses ¡frívola escusa! Como si no pudiese ir a ver la hacienda el día siguiente. Y sin embargo, alega “necesidad”, cuando lo que tiene es falta de voluntad (Jn 13:34 “no quisiste“) “.

Otro dijo: "He comprador cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos“.  El primero se excusaba y alega “necesidad “; este otro se excusa y alega “ inconveniencia“; ya está en marcha a probar sus bueyes, y le resulta incómodo cambiar sus planes. ¡Pobre excusa, cuando se trata de una invitación a participar en el banquete mesiánico! En comparación de tal privilegio, ir a probar cinco yuntas de bueyes no tenía la menor importancia, la excusa indica aquí cierta convicción del deber, pero ninguna inclinación a cumplirlo.

Por aquí vemos que, aún las cosas que de suyo son legítimas, pueden tener fatales consecuencias cuando de tal manera absorben el interés que dan ocasión a que el corazón se aparte de lo primordial: "El reino de Dios y su justicia".

Y otro dijo: "Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir". Este es el más grosero y descortés de los tres, porque:  a) alega una falsa "imposibilidad"; los otros dos no podían llevar al banquete su hacienda o los bueyes, pero éste podía haber llevado consigo a su mujer, y ambos habrían sido bienvenidos; b) los otros dos han presentado excusas, aunque insuficientes; éste ni se excusa, la ley en Deuteronomio 24:5 dispensaba por un año al recién casado de ir a la guerra, u ocuparse en un negocio absorbente, pero no de asistir a un banquete.

¡Cuántos son los que se olvidan del Evangelio por placeres de esta vida!

El informe que el siervo trajo a su señor acerca de las afrentosas excusas que dieron sus invitados para no asistir al banquete, demostraron la poca estima en que le tenían (V. 21).

Regresó el siervo, e hizo saber estas cosas a su señor; es decir, le insinuó que tendría que comer su cena a solas; pues los convidados se habían negado a venir. Podemos imaginar que el siervo presentaría este informe con sopesa y con tristeza, pero... lo hizo con fidelidad, sin poner las cosas mejor o peor de lo que eran.

Así es como han de acudir al trono de la gracia los ministros del Señor. Si están alegres por haber visto fruto en su ministerio; "satisfechos del fruto de la aflicción de su alma" (Is 53:11), han de acudir a Dios con gratitud y alegría, si están tristes por parecer que sus labores han sido en vano, han de ir también a Dios para derramar ante Él las quejas (He 13:17) de su corazón, "porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta".

Grande es la responsabilidad de los pastores, pero no hay que descartar la responsabilidad de las ovejas.

La justa indignación del dueño de la casa, ante la afrenta que se le hace: "Entonces enojado el padre de familia" (V. 21).

La ingratitud de quienes toman a la ligera la invitación del Evangelio y el desprecio con que, de este modo tratan.

Las riquezas de la benignidad de Dios (Ro 2:4), son una grandísima provocación contra la justicia de Dios. El abuso de la misericordia divina conduce a la más terrible de las miserias: ¡La ira del Cordero! (Ap 6:16). Por eso, dice el padre de familia: "Os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena".

La gracia despreciada es una gracia perdida, como la primogenitura de Esaú. Los que no quieren recibir a Cristo cuando pueden, no podrán tenerlo cuando querrían haberlo recibido.

El afán que puso el Señor, en que su mesa estuviese tan rodeada de invitados, como llena estaba de manjares: "Dijo a su siervo: sal inmediatamente por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los podres, los mancos, los cojos y los ciegos"; como si dijera: "Ya que los autosuficientes no quieren venir, llama a los necesitados y a los inválidos. Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar" (V. 22).

Muchos judíos comenzaron a entrar en el reino, no de los Escribas y Fariseos, sino de los publicanos y pecadores. Pero, aún había lugar, entonces "dijo el señor al siervo: sal a los caminos y a los vallados y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa"; como si dijese: sal fuera de la ciudad, a los caminos donde los desocupados vagabundean y las gentes sin hogar se extravían (comp. con Ef  2: 12, 19), y fuérzalos a entrar, no por la violencia bruta, sino por la persuasión de la gracia (comp con Jn 6:44), haciéndoles saber aunque se sorprendan de ellos, que esta maravillosa fiesta está destinada también para ellos; los que eran extranjeros en cuanto a los pactos de la promesa (Ef 2:12), así como para "lo necio, lo débil, lo vil y lo menospreciado del mundo" (1 Co 1:27-28).

Así que, la provisión que para salvación de los hombres hace Dios por medio del Evangelio, no ha sido en vano; pues. aun cuando algunos la rechazan, otros la aceptarán con gratitud. Los más pobres e insignificantes según el mundo, son recibidos por Cristo igualmente que los ricos y potentados.

La compasión del Señor en favor de todas las almas, debe estimular nuestro interés por llevar almas a Cristo, sin acepción de personas. Muchas veces, el Evangelio obtiene los mayores éxitos entre quienes nos parecería que son los peor dispuestos a beneficiarse de él.

Los publicanos y los pecadores según palabra del propio Jesús, marchaban hacia el reino de Dios por delante de los escribas y fariseos: "Hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos" (Jn 13:30).

Esto nos enseña a no confiar demasiado en los que parecen prometer mucho, y a no desesperar de los que parecen no prometer nada. Los ministros del Señor no han de contentarse con meros consejos o frías exhortaciones, sino que deben importunar con urgencia a entrar en el reino de Dios, según el mandato de nuestro dueño "sal inmediatamente...” (V. 21), y decid a todos: "Venid, no perdáis tiempo que ya todo está preparado".

Escuche el mensaje aquí.

Por muchos que sean los que participen en los beneficios del Evangelio, siempre hay lugar para más en la casa del Señor; siempre hay en Cristo lo suficiente para todos, lo mismo que para cada uno; y solo quedan excluidos de la mesa, los que se excluyen a sí mismo.

Los creyentes hemos de ser optimistas. La casa de Cristo, aun cuando es muy grande, al final quedará llena. Alabado sea nuestro Señor.

Bendita y Ponderosa Palabra para nuestra vida. Santo, Santo y mil veces Santo. Gracias Dios mío, por todo y para todos. Amén.

Tu amado hermano,
Marco Marin Parra.
Bendiciones.
Lysekil, Suecia .

www.OrientacionesBiblicas.org
Un sitio para conocer lo que Dios tiene que decirnos.
Síganos en... www.Facebook.com/Edificate

Compartir este blog con sus amigos...
Posted in , , | Leave a comment

Síganos en Facebook:

COMÉNTENOS SOBRE ESTE BLOG:

Amado Dios, dedico a Tí el trabajo de este sitio, y lo hago con todo mi corazón y con todo mi amor, esperando que por medio de él atraerás a los que deseas que vengan a Tí. Por mi trabajo en la oficina no puedo salir a predicar, pero con esto quiero hacer mi aporte. Recíbelo Señor, te lo entrego en tus manos, para que lo sostengas si te place. Recibe Tú la exaltación por los buenos comentarios; y por los ataques y ofensas hacia mi persona toma Tú el control de todo, pues este sitio es Tuyo Señor. A Tí sea la Gloria, la Honra, la Alabanza, el Poder y Majestad, por los siglos de los siglos en nombre de Jesucristo, Señor y Salvador Nuestro. Amén.